
Ya os hemos hablado por aquí en alguna ocasión de cómo lo que se dice en Twitter no siempre queda impune, sobre todo si nos referimos a falsas acusaciones. Pero, ¿qué ocurre si tú no haces directamente la acusación pero decides retwittear el mensaje de otro usuario? Lo comprobaremos pronto en UK, donde un político pretende denunciar a 10.000 usuarios por difamación.
El caso seguramente os suene, porque ha traído cola: la BBC acusó a un político de pedofilia, sin citar expresamente su nombre. La cadena se retractó poco después pero ya era tarde: pronto las redes sociales comenzaron a señalarle a él como implicado, aunque después se ha demostrado que esta persona resultó ser inocente. El daño ya estaba hecho y de ahí la demanda colectiva que Lord McAlpine, el hombre en cuestión, está preparando.






