
Seis segundos. Ése es todo el tiempo que los usuarios (y también las marcas) tienen a su disposición en cada vídeo de Vine. Al igual que se hiciera en su día con Twitter, es necesario adaptarse a esta restricción, aunque ello signifique cambiar a veces el mensaje o la forma de ofrecerlo.
Aunque Vine lleva pocas semanas en la red, ya son muchas las marcas que optan por utilizarlo, aunque no todas siguen la misma estrategia. ¿Quieres empezar a usarlo tú también? A continuación hacemos un repaso de los posibles usos que se le puede dar a esta herramienta. ¿Se te ocurre alguno más?











